Los cubos de alfalfa son un alimento de excelente calidad y capacidad de conservación que aporta la fibra necesaria sin la complicación de manejar grandes volúmenes de pasto. Se producen en forma de rectángulos de 3,2 cm por 5 a 6 cm de largo, y se venden a granel o en sacos de 40 kgs. Se fabrican a partir de alfalfa pura, y la alta compresión a la que es sometida hace que el material esté menos expuesto al deterioro ambiental, insectos u hongos. Esto permite que el producto dure más de un año conservando sus propiedades iniciales.
Para su producción utilizamos alfalfas con alta proporción de hojas que se cortan cuando la planta se encuentra en prefloración, estado en que la proteína y la digestibilidad se encuentran en valores óptimos (ver Cuadro 1 - Composición de los cubos). Este alimento es apto para consumo directo. La forma física en que se presenta el producto hace que se aprovechen todos su componentes sin desperdicios. Si bien no es necesario humedecerlo para su consumo, en algunos casos esta práctica mejora su aceptación por los animales. Se pueden utilizar como alimento de equinos, bovinos, ovinos, caprinos, camélidos, chinchillas, conejos, cobayos, hamsters y aves de corral, entre otros. En general, se indica como fuente de fibra, aunque puede incluirse como ingrediente en el suplemento concentrado.